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POSICIÓN SOBRE LENGUAS

A través del transcurso de su historia, la Iglesia ha sido acosada por errores de varias formas, tanto en creencia como en práctica.  Actualmente, se ha presentado un incremento de la práctica de “hablar en lenguas”.  Esto no está limitado a las iglesias pentecosteses, donde dicha enseñanza y práctica es usual, sino que también ocurre en algunas iglesias evangélicas de trasfondo fundamental, así como en muchas congregaciones ritualistas, modernistas y apóstatas.  Como resultado, hay confusión creciente, y en muchos casos se han producido divisiones entre cristianos en las  iglesias.  Por esta razón, la Misión Pro-Indígena cree útil y oportuno declarar la posición que siempre ha mantenido, y que aún mantiene sobre este asunto, aclarando a la vez cómo se ha de tratar en nuestra fraternidad.  Creemos que esto es necesario tanto para el beneficio del personal de la Misión, como para el provecho de la Iglesia en general.

 La Misión Pro-Indígena cree que todos los creyentes:

  • Reciben el Espíritu Santo (Jn.7:38,39; Gá.3:2)
  • Son habitados por el Espíritu Santo (1Co.6:19,20)
  • Son  sellados  por el Espíritu Santo (Ef.1:13,14)
  • Son bautizados  (incorporados al Cuerpo de Cristo) por el Espíritu Santos (1Co.12:13)
  • Y que éstas son realizaciones de Dios que acontecen en y simultáneamente con la conversión.

Además, la Misión  Pro-Indígena cree en las llenuras (Ef.5:18), ungimientos (Lc.4:18), o capacitaciones con poder (Hch.1:8), del Espíritu Santo, subsecuentes a la conversión, las cuales proveen a todos los creyentes el potencial para una vida triunfante, victoriosa, y abundante, y también para un ministerio efectivo y fructífero.  Pero creemos que estas llenuras, ungimientos, o capacitaciones con poder están condicionados a factores tales como la fe, la obediencia, y la piedad de parte del creyente.

La Misión Pro-Indígena no cree que el “hablar en lenguas” debe ser procurado ni buscado, ni que sea evidencia  alguna de la conversión, ni de la llenura del Espíritu subsecuente a la conversión, ni de los así con poder por parte del  Espíritu Santo.  Tampoco creemos que el “hablar en lenguas” produce o sea llamados “bautismos”, ni de las capacitaciones  evidencia de espiritualidad y madurez.  (1Cor. 12 y 13 corrigen los errores concernientes a la práctica de hablar en lenguas y muestra que mucho del movimiento es fingimiento y falsificación.)

Las Escrituras exhortan a los cristianos a esforzarse por “guardar la unidad del Espíritu” (Ef. 4:3).  Debido a que el incremento del “hablar en lenguas “ está creando problemas y causando divisiones en muchos círculos, creemos que nos compete tomar pasos para evitar la desunión en nuestra confraternidad y la pérdida de obreros para la causa de la evangelización mundial. Por eso, dentro de la  Misión, el “hablar en lenguas”, y  especialmente los intentos de propagar esta enseñanza y práctica, bien  sea  privada o públicamente, serán evaluados y tratados individualmente por la confraternidad misionera local y por el liderazgo involucrado en cada situación con el probable resultado de despedir de la misión a aquellos quienes no están dispuestos a sustentar que lo que creemos ser una actitud y práctica bíblica. No se acepta como miembro de la Misión Pro-Indígena a una persona que habla en lenguas.

Esta declaración no está dirigida a ninguna persona ni cualquier grupo de personas en particular, ni se pretende por medio de ella separar a nadie de nuestra comunidad. Tampoco  se ha intentado desanimar a los que desean vivir  una vida llena del Espíritu  o tener  un ministerio  capacitado de poder por el Espíritu  Santo. Esta declaración  tiene  como objetivo  afirmar y clarificar la creencia y práctica de la Misión Pro-Indígena, para evitar las divisiones, y prevenir  la pérdida de obreros, y para proveer una base bíblica inteligente para tratar este asunto, cuando se presente la necesidad, en los diferentes lugares y facetas de nuestro ministerio.

Sabemos bien y reconocemos sin argumento que “no somos competentes por nosotros mismos” y que hemos sido hechos “ministros competentes de un nuevo pacto” sólo por el Espíritu de Dios (2Co.2:5,6). El deseo de nuestros corazones es que la Misión Pro-Indígena provea para Dios un canal libre impedimentos carnales, a través del cual Su Santo Espíritu pueda obrar con plena libertad en “todo el mundo” pueda oír el evangelio de nuestro Señor Jesucristo en esta generación.

imtmexico@prodigy.net.mx